Parece que para ser feliz se necesita dinero, una casa y coche de gran valor e imprescindible, una cara bonita que todos admiren y ellas ansíen. Hablando en plata, una mierda vale todo eso. Pierdes el dinero y solo te puede ocurrir: adiós casa, coche y esa cara bonita. Dado que pasa a ser una cara triste.
Para mi, la verdadera felicidad está en las personas que están a tu lado y no las cosas que te rodean. Puede que esto, esté muy repetido. Pues sigo pensando que la mayoría no lo capta.
P.D: A este ritmo, en los supermercados venderán " Felicidad embotellada ". Por un módico precio, que te deje sin esa calderilla que toda persona tiene en el monedero.
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