
Cuando te conocí, pensé que tú serías el hombre que siempre he querido- ¡qué tontería por mi parte!-. Una vez que traté mas contigo, me di cuenta que realmente no eras como creía y sentía que mi sueño se desvanecía. Se suele decir que no es un buen negocio comprar un castillo en una nube, ahora lo entiendo.
Tu me ofreces tanto que no puedo decir un no, tantas y tantas palabras pero no dices por qué me quieres o no, si me amas o no. Simplemente lo resumes con espero que estemos juntos siempre y mientras miras a otro lado. ¿Te crees capaz de mirarme a los ojos y decirme la verdad?
Me conformaré con mirar al cielo y recordar aquel castillo en el que estaría contigo para siempre...
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